TRASTORNOS SOMATOFORMES


Tengo miedo de todo el mundo,
del agua fría, de la muerte.
Soy como todos los mortales,
inaplazable

Pablo Neruda




Los Trastornos Somatoformes se caracterizan por la existencia de síntomas físicos que sugieren una condición médica general, y que no son explicados completamente como una enfermedad, por los efectos directos de una sustancia o por un trastorno mental.


LOS TRASTORNOS SOMATOFORMES SEGÚN EL DSM IV-TR

CATEGORIZACIÓN SEGÚN EL DSM-IV-TR


El DSM-IV-TR, estima que la característica común del grupo de trastornos somatoformes, es la presencia de síntomas físicos que sugieren una condición médica general pero que no se encuentra la causa y que no son explicados por los efectos directos de una sustancia o por otro trastorno mental.

Los síntomas deben causar angustia o deterioro clínicamente significativo a nivel social, laboral u otras áreas de funcionamiento.



SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO DEL TRASTORNO DISMÓRFICO CORPORAL

El trastorno dismórfico corporal (TDC), anteriormente conocido como dismorfofobia, es un trastorno en el cual una persona piensa que tiene un defecto físico, o cree que un defecto leve es mucho peor de lo que en realidad es. La persona llega a preocuparse de tal manera con la idea, que esta la perturba e interfiere en su vida, causando habitualmente un cuadro ansioso-depresivo con rituales muy similares a los que están presenten en un Trastorno Obsesivo Compulsivo. 



Los médicos no saben con precisión cuántas personas tienen este tipo de trastorno, porque a menudo las personas afectadas lo mantienen en secreto. El trastorno dismórfico corporal suele comenzar en la adolescencia, pero puede afectar a grupos de todas las edades, y se da tanto en hombres como en mujeres.



Muchas personas se preocupan por pensar que tienen algún defecto físico, pero estos pensamientos, por lo general, van y vienen, sin que la persona desarrolle una obsesión por ese supuesto “defecto” físico.


trastorno dismorfico corporal

DIAGNÓSTICO DEL TRASTORNO SOMATOFORME INDIFERENCIADO



El DSM-IV-TR siguen considerando el trastorno somatoforme indiferenciado como

una categoría residual, y aunque en términos generales la conceptualización de este

trastorno no ha variado, se han incorporado dos nuevos criterios diagnósticos:



- Uno relativo a las consecuencias negativas que ocasionan los síntomas

- Otro referido a la producción deliberada de éstos.

CRITERIOS DIAGNÓSTICOS DEL TRASTORNO SOMATOFORME INDIFERENCIADO SEGÚN EL DSM-IV-TR


A. Uno o más síntomas físicos (por ejemplo, fatiga, pérdida de apetito, síntomas gastrointestinales o urinarios)

B. 1) o 2):


DAGNÓSTICO DEL TRASTORNO DE SOMATIZACIÓN

El aspecto definitorio básico es la presencia de un patrón de síntomas somáticos múltiples y recurrentes que sucede a lo largo de un período temporal de varios años y que se inicia antes de los 30 años.

trastorno de somatizacion



Criterios diagnósticos del trastorno de somatización según el DSM-IV-TR.


A. Historia de múltiples síntomas físicos, que empieza antes de los 30 años, persiste durante varios años y obliga a la búsqueda de atención médica o provoca un deterioro significativo social, laboral, o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.



TRASTORNO DE SOMATIZACIÓN (SÍNDROME DE BRIQUET)

Este trastorno, en el que existen múltiples síntomas, empieza antes de los 30 años y tiene un curso crónico y fluctuante. Se caracteriza por síntomas gastrointestinales, sexuales y neurológicos.




Este trastorno fue descrito por Briquet (1859), que lo consideró una forma de histeria, en la que ante condiciones de sobreestimulación nerviosa, individuos susceptibles a padecerla presentaban diversas quejas físicas. Se relaciona con la expresión de la angustia o sentimientos depresivos.



Se considera que afecta principalmente a las mujeres, y es común que afecte a varios miembros de una familia. 

EL DOLOR DEL MIEMBRO FANTASMA



La sensación de miembro fantasma puede presentarla cualquier persona que haya sido intervenido con una amputación de alguna extremidad del cuerpo (principalmente brazos, piernas o dedos), y tras la cirugía el paciente perciben dolor o sensación de que dicho miembro aun continúa en ellos, es decir:





Sensación de Miembro Fantasma (SMF): Percepción no dolorosa de la presencia continuada del miembro amputado. Su aparición llega a casi el 100% durante el primer mes post-amputación. 


Dolor de Miembro Fantasma (DMF): Sensación dolorosa originada en la porción amputada de la extremidad. Incidencia cercana al 85%, aunque suele disminuir parcialmente con el paso de los meses. 

Dolor de Muñón (DM) o Dolor de la Extremidad Residual: Dolor que aparece en la parte todavía existente de la extremidad amputada.


EL TRASTORNO POR CONVERSIÓN

El trastorno por conversión suele aparecer al final de la adolescencia o principio de la edad adulta. Se caracteriza por síntomas que afectan las funciones motoras o sensoriales, siendo necesario descartar la presencia de un trastorno neurológico o enfermedad médica.



Los síntomas no son simulados ni producidos intencionadamente, y suelen aparecer tras un acontecimiento estresante o un conflicto.



SÍNTOMAS O DÉFICIT MOTORES


Alteraciones de la coordinación y del equilibrio, parálisis o debilidad muscular localizada, afonía, dificultad para deglutir, sensación de nudo en la garganta y retención urinaria.


SÍNTOMAS O DÉFICIT SENSORIALES

Pérdida de sensibilidad táctil y dolorosa, ceguera, diplopía, sordera y alucinaciones. En ocasiones aparecen crisis o convulsiones.


CRITERIOS DIAGNÓSTICOS TRASTORNO POR CONVERSIÓN

A. Uno o más síntomas o déficit que afectan las funciones motoras voluntarias o sensoriales y que sugieren una enfermedad neurológica o médica.



B. Se considera que los factores psicológicos están asociados al síntoma o al déficit debido a que el inicio o la exacerbación del cuadro vienen precedidos por conflictos u otros desencadenantes.





C. El síntoma o déficit no está producido intencionadamente y no es simulado (a diferencia de lo que ocurre en el trastorno facticio o en la simulación).


D. Tras un examen clínico adecuado, el síntoma o déficit no se explica por la presencia de una enfermedad médica, por los efectos directos de una sustancia o por un comportamiento o experiencia culturalmente normales.