TRASTORNOS SOMATOFORMES


Tengo miedo de todo el mundo,
del agua fría, de la muerte.
Soy como todos los mortales,
inaplazable

Pablo Neruda




Los Trastornos Somatoformes se caracterizan por la existencia de síntomas físicos que sugieren una condición médica general, y que no son explicados completamente como una enfermedad, por los efectos directos de una sustancia o por un trastorno mental.

Es muy común que en estos trastornos haya una altísima base de ansiedad.


LOS TRASTORNOS SOMATOFORMES SEGÚN EL DSM IV-TR

CATEGORIZACIÓN SEGÚN EL DSM-IV-TR DE LOS TRASTORNOS SOMATOFORMES


El DSM-IV-TR, estima que la característica común del grupo de trastornos somatoformes, es la presencia de síntomas físicos que sugieren una condición médica general pero que no se encuentra la causa y que no son explicados por los efectos directos de una sustancia o por otro trastorno mental.

Los síntomas deben causar angustia o deterioro clínicamente significativo a nivel social, laboral u otras áreas de funcionamiento.


TRASTORNOS SOMATOFORMES:


Trastorno de somatización 
Trastorno somatoforme indiferenciado 
Trastorno somatoforme no especificado 
Trastorno dismórfico corporal 
Hipocondría 
Trastorno de conversión 
Trastorno de dolor 


SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO DEL TRASTORNO DISMÓRFICO CORPORAL

El trastorno dismórfico corporal (TDC), anteriormente conocido como dismorfofobia, es un trastorno en el cual una persona piensa que tiene un defecto físico, o cree que un defecto leve es mucho peor de lo que en realidad es. La persona llega a preocuparse de tal manera con la idea, que esta la perturba e interfiere en su vida, causando habitualmente un cuadro ansioso-depresivo con rituales muy similares a los que están presenten en un Trastorno Obsesivo Compulsivo. 

Los médicos no saben con precisión cuántas personas tienen este tipo de trastorno, porque a menudo las personas afectadas lo mantienen en secreto. El trastorno dismórfico corporal suele comenzar en la adolescencia, pero puede afectar a grupos de todas las edades, y se da tanto en hombres como en mujeres.

Muchas personas se preocupan por pensar que tienen algún defecto físico, pero estos pensamientos, por lo general, van y vienen, sin que la persona desarrolle una obsesión por ese supuesto “defecto” físico.


trastorno dismorfico corporal

Sin embargo, quien padece de un trastorno dismórfico corporal está tan preocupado por su apariencia, que esto le afecta de manera considerable la vida. Por lo general, el defecto percibido es mínimo o imaginario. La preocupación puede ser con respecto a cualquier parte del cuerpo. Es frecuente que las personas que padecen de un trastorno dismórfico corporal se preocupen por alguna parte de la cara, por ejemplo, la nariz, el pelo, el cutis, los ojos, el mentón y los labios. La queja más frecuente es que algo es demasiado grande o demasiado pequeño, o bien desproporcionado.

El grado en que se padece de dicho trastorno puede variar. Si usted padece de trastorno dismórfico corporal leve, estará constantemente preocupado por su apariencia, pero podrá aparentar llevar una vida normal. Un trastorno dismórfico corporal moderado o grave afecta la vida de la persona de manera considerable, y los síntomas son muy perturbadores.

SÍNTOMAS DEL TRASTORNO DISMÓRFICO CORPORAL


Los síntomas del trastorno dismórfico corporal varían de persona a persona. Algunas personas evitan el contacto social, porque las pone ansiosas y las estresa. Otras personas se exponen al público, pero están constantemente nerviosas y acomplejadas.

Quien padece de un trastorno dismórfico corporal esconde aquella parte de su físico que le preocupa, usando prendas de vestir gruesas, cambiando de postura o usando mucho maquillaje. El trastorno dismórfico corporal también puede hacer que la persona se compare con sus amigos, o con los famosos que aparecen en las revistas.

Es posible que se sienta obligada a repetir ciertos actos, entre estos:

Las personas con un trastorno dismórfico corporal tienen un alto nivel de ansiedad y necesitan constantemente comprobar el estado de su supuesto defecto, pasando mucho tiempo ante el espejo y buscando formas de ocultarlo (maquillaje, cambio de peinado, etc).

Los síntomas relacionados con el trastorno dismórfico corporal pueden aislar a la persona, interrumpir su vida escolar o laboral, y ocasionarle problemas de relaciones con amigos y familiares.

CRITERIOS DIAGNÓSTICOS DSM-IV


A. Preocupación por algún defecto imaginado del aspecto físico. Cuando hay leves anomalías físicas, la preocupación del individuo es excesiva.

B. La preocupación provoca malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.

C. La preocupación no se explica mejor por la presencia de otro trastorno mental (p. ej., insatisfacción con el tamaño y la silueta corporales en la anorexia nerviosa).


COMPLICACIONES


El trastorno dismórfico corporal puede tratarse, pero los síntomas pueden volver, especialmente en situaciones estresantes y es posible que la persona deba convivir con este durante muchos años.

En ocasiones, los síntomas son tan graves que la persona puede tratar de suicidarse o de hacerse una cirugía casera. El trastorno dismórfico corporal también se asocia a otros trastornos, tales como la depresión y el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC).

CAUSAS

Se desconoce la causa exacta del trastorno dismórfico corporal. En el mismo pueden intervenir factores genéticos, ya que las personas con trastorno dismórfico corporal tienen más probabilidades de tener algún familiar que padezca de dicho trastorno.

Es posible que el cerebro de la persona tenga cierta dificultad para procesar lo que esta ve cuando se mira a sí misma, o bien pudiera existir otro desequilibrio químico. Algunas experiencias de la vida, tales como el maltrato o el acoso, pueden disparar el trastorno dismórfico corporal.

TRATAMIENTO

Muchas personas que padecen de trastorno dismórfico corporal tratan de someterse a cirugía estética o a tratamientos dermatológicos. Por lo general, quedan inconformes con los resultados y, a menudo, siguen percibiendo que esa parte del cuerpo que les disgusta es anormal, o se preocupan por otra parte del cuerpo.

El tratamiento del Trastorno Dismórfico Corporal incluye terapia cognitivo-conductual y en muchos casos se necesita ayuda farmacológica (fundamentalmente antidepresivos del tipo ISRS) para tener éxito en el tratamiento.

DIAGNÓSTICO DEL TRASTORNO SOMATOFORME INDIFERENCIADO

El DSM-IV-TR siguen considerando el trastorno somatoforme indiferenciado como
una categoría residual, y aunque en términos generales la conceptualización de este trastorno no ha variado, se han incorporado dos nuevos criterios diagnósticos:

- Uno relativo a las consecuencias negativas que ocasionan los síntomas

- Otro referido a la producción deliberada de éstos.

CRITERIOS DIAGNÓSTICOS DEL TRASTORNO SOMATOFORME INDIFERENCIADO SEGÚN EL DSM-IV-TR


A. Uno o más síntomas físicos (por ejemplo, fatiga, pérdida de apetito, síntomas gastrointestinales o urinarios)

B. 1) o 2):

1) Tras el examen apropiado, los síntomas no pueden ser explicados completamente por una condición médica general conocida o los efectos directos de una sustancia (por ejemplo, abuso de drogas, medicación).

2) Cuando existe una enfermedad médica general relacionada, los síntomas físicos o el deterioro social o laboral resultante es mucho mayor de lo que cabría esperar por la historia clínica, la exploración física o los hallazgos de laboratorio.


C. Los síntomas originan un malestar o deterioro clínicamente significativo a nivel social, laboral u otras áreas importantes de funcionamiento.


D. La duración de la alteración es por lo menos de 6 meses.


E. La alteración no se explica mejor por la presencia de otro trastorno mental (por ejemplo, otro trastorno somatoforme, disfunción sexual, trastorno del estado de ánimo, trastorno por ansiedad, trastorno del sueño o trastorno psicótico)

F. Los síntomas no se producen de manera intencionada ni fingida (como en el trastorno facticio o simulación).

DAGNÓSTICO DEL TRASTORNO DE SOMATIZACIÓN

El aspecto definitorio básico es la presencia de un patrón de síntomas somáticos múltiples y recurrentes que sucede a lo largo de un período temporal de varios años y que se inicia antes de los 30 años.

trastorno de somatizacion


CRITERIOS DIAGNÓSTICOS DEL TRASTORNO DE SOMATIZACIÓN SEGÚN EL DSM-IV-TR

A. Historia de múltiples síntomas físicos, que empieza antes de los 30 años, persiste durante varios años y obliga a la búsqueda de atención médica o provoca un deterioro significativo social, laboral, o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.


B. Deben cumplirse todos los criterios que se exponen a continuación, y cada síntoma puede aparecer en cualquier momento de la alteración:


1. cuatro síntomas dolorosos: historia de dolor relacionada con al menos cuatro zonas del cuerpo o cuatro funciones (p. ej., cabeza, abdomen, dorso, articulaciones, extremidades, tórax, recto; durante la menstruación, el acto sexual, o la micción)

2. dos síntomas gastrointestinales: historia de al menos dos síntomas gastrointestinales distintos al dolor (p. ej., náuseas, distensión abdominal, vómitos [no durante el embarazo], diarrea o intolerancia a diferentes alimentos)

3. un síntoma sexual: historia de al menos un síntoma sexual o reproductor al margen del dolor (p. ej., indiferencia sexual, disfunción eréctil o eyaculatoria, menstruaciones irregulares, pérdidas menstruales excesivas, vómitos durante el embarazo)

4. un síntoma pseudoneurológico: historia de al menos un síntoma o déficit que sugiera un trastorno neurológico no limitado a dolor (síntomas de conversión del tipo de la alteración de la coordinación psicomotora o del equilibrio, parálisis o debilidad muscular localizada, dificultad para deglutir, sensación de nudo en la garganta, afonía, retención urinaria, alucinaciones, pérdida de la sensibilidad táctil y dolorosa, diplopía, ceguera, sordera, convulsiones; síntomas disociativos como amnesia; o pérdida de conciencia distinta del desmayo)


C. Cualquiera de las dos características siguientes:

1. tras un examen adecuado, ninguno de los síntomas del Criterio B puede explicarse por la presencia de una enfermedad médica conocida o por los efectos directos de una sustancia (p. ej., drogas o fármacos)

2. si hay una enfermedad médica, los síntomas físicos o el deterioro social o laboral son excesivos en comparación con lo que cabría esperar por la historia clínica, la exploración física o los hallazgos de laboratorio.


D. Los síntomas no se producen intencionadamente y no son simulados (a diferencia de lo que ocurre en el trastorno facticio y en la simulación).

TRASTORNO DE SOMATIZACIÓN (SÍNDROME DE BRIQUET)

Este trastorno, en el que existen múltiples síntomas, empieza antes de los 30 años y tiene un curso crónico y fluctuante. Se caracteriza por síntomas gastrointestinales, sexuales y neurológicos.

Este trastorno fue descrito por Briquet (1859), que lo consideró una forma de histeria, en la que ante condiciones de sobreestimulación nerviosa, individuos susceptibles a padecerla presentaban diversas quejas físicas. Se relaciona con la expresión de la angustia o sentimientos depresivos.

Se considera que afecta principalmente a las mujeres, y es común que afecte a varios miembros de una familia. 

CRITERIOS DIAGNÓSTICOS DSM IV TRASTORNO DE SOMATIZACION


Múltiples quejas físicas de inicio anterior a los 30 años y duración de varios años, quejas que han llevado a la búsqueda de tratamiento o a un significativo deterioro social, ocupacional o en otras áreas importantes de funcionamiento.


En algún momento, durante el curso de la perturbación, debe encontrarse cada uno de los criterios siguientes:


a) Dolor: relacionado a por lo menos 4 sitios diferentes o funciones; p. ej. cabeza, abdomen, espalda, articulaciones, extremidades, tórax, recto, durante la menstruación, en el intercurso sexual o durante la micción.


b) Síntomas gastrointestinales: por lo menos 2 síntomas no dolorosos, v. gr.: náuseas, hinchazón, vómitos fuera del período de gestación, diarrea o intolerancia a diferentes alimentos.


c) Un síntoma sexual: por lo menos un síntoma sexual no doloroso o de la función reproductiva; p. ej. indiferencia sexual, disfunción eréctil o eyaculatoria, ciclo menstrual irregular, sangrado menstrual excesivo, vómitos durante todo el embarazo.


d) Síntomas seudoneurológicos: por lo menos un síntoma que sugiere una condición neurológica no limitada a dolor; p.e.: síntomas de conversión tales como falla de la coordinación o del equilibrio, parálisis o debilidad localizada, dificultad para deglutir o sensación de bulto en la garganta, afonía, retención urinaria, alucinaciones, pérdida del tacto o sensación de dolor, síntomas disociativos como amnesia o pérdida de conciencia, diferente al desmayo o lipotimia.


Una de las siguientes características:


a) Después de una investigación clínica apropiada no se encuentra una explicación médica satisfactoria en una condición general conocida o en el efecto directo de una sustancia (abuso de drogas o medicamentos).


b) Cuando existe relación con una condición médica general, las quejas físicas o el deterioro social u ocupacional son excesivos en relación a lo que debiera esperarse de la historia, el examen físico o los hallazgos de laboratorio.


Los síntomas no son producidos intencionalmente ni son simulados.


Los pacientes con este trastorno suelen describir sus síntomas en forma dramática, con muchos detalles; a menudo son prolijos pero con frecuente ausencia de información concreta específica. Sus versiones son inconsistentes; por ello, una lista de síntomas puede ser menos efectiva que una minuciosa revisión de las intervenciones médicas y hospitalizaciones para documentar un patrón de frecuentes quejas somáticas. Pueden buscar tratamiento de varios médicos en forma concurrente, ocurriendo, a veces, interferencias peligrosas. 


La ansiedad y humor deprimido son muy comunes y pueden ser motivo de atención en servicios de salud mental. Suele haber conducta impulsiva y antisocial, amenazas e intentos de suicidio y problemas de pareja. La vida de estos individuos, particularmente la de aquellos con trastornos de personalidad asociados, suele ser tan caótica y complicada como sus historias clínicas. El uso de medicamentos puede acarrear efectos secundarios y llevar a trastornos relacionados con sustancias. Están expuestos a un mayor riesgo de morbilidad como consecuencia de los procedimientos diagnósticos, intervenciones quirúrgicas y hospitalizaciones. El trastorno está frecuentemente asociado con el trastorno depresivo mayor, de pánico, y los trastornos relacionados con el consumo de sustancias. Los trastornos de personalidad asociados son: el histriónico, el limítrofe y el antisocial.


El curso es crónico, pero fluctuante, y raramente remite en forma completa. Es muy raro que transcurra un año sin que el individuo busque atención médica por quejas somáticas inexplicables. Los criterios diagnósticos se encuentran presentes, típicamente, antes de los 25 años, pero los síntomas iniciales aparecen en la adolescencia. Las dificultades menstruales suelen ser uno de los síntomas más precoces. Los síntomas sexuales, con frecuencia, se asocian a problemas maritales.


El diagnóstico diferencial se hace con condiciones médicas generales con las que pueden traslaparse. El diagnóstico de trastorno de somatización lo sugieren tres rasgos: 


1) compromiso de múltiples órganos y sistemas 

2) inicio a temprana edad y curso crónico sin desarrollo de signos físicos o anormalidades estructurales 

3) ausencia de anormalidades de laboratorio características de las condiciones médicas sugeridas. 

Debe descartarse enfermedades caracterizadas por sintomatología vaga, múltiple y síntomas somáticos confusos, p.e.: hiperparatiroidismo, porfiria intermitente aguda, esclerosis múltiple, lupus eritematoso sistémico. El inicio de síntomas físicos múltiples en una etapa tardía del ciclo vital, es casi siempre debido a una condición médica general. 

Se debe diferenciar la esquizofrenia que cursa con delusiones somáticas múltiples, de las quejas somáticas no delusionales del Trastorno de Somatización; de otro lado, las alucinaciones pueden ser síntomas seudoneurológicos y deben distinguirse de las alucinaciones propias de la esquizofrenia. En el trastorno de pánico, los síntomas somáticos ocurren durante el pánico; sin embargo, ambas condiciones pueden coexistir,. En el trastornos de ansiedad generalizada los síntomas somáticos asociados, el foco de la ansiedad y preocupación, no están limitados a las quejas somáticas. En los trastornos afectivos, particularmente los depresivos, las quejas somáticas están limitadas a los episodios de humor depresivo; en algunos casos puede diagnosticarse ambas condiciones. En el trastorno facticio con signos y síntomas físicos y en la simulación, los síntomas pueden ser producidos intencionalmente para asumir el rol de enfermo, aunque pueden existir cuadros mixtos. 

EL DOLOR DEL MIEMBRO FANTASMA

La sensación de miembro fantasma puede presentarla cualquier persona que haya sido intervenido con una amputación de alguna extremidad del cuerpo (principalmente brazos, piernas o dedos), y tras la cirugía el paciente perciben dolor o sensación de que dicho miembro aun continúa en ellos, es decir:


Sensación de Miembro Fantasma (SMF): Percepción no dolorosa de la presencia continuada del miembro amputado. Su aparición llega a casi el 100% durante el primer mes post-amputación. 

Dolor de Miembro Fantasma (DMF): Sensación dolorosa originada en la porción amputada de la extremidad. Incidencia cercana al 85%, aunque suele disminuir parcialmente con el paso de los meses. 

Dolor de Muñón (DM) o Dolor de la Extremidad Residual: Dolor que aparece en la parte todavía existente de la extremidad amputada.


Cuando una persona sufre un accidente o de una enfermedad crónico degenerativa en donde la amputación le permitirá preservar la vida o mejorar la calidad de la misma, es necesario que el apoyo medico y psicológico sea de manera constante (antes y después de la cirugía); algunos autores mencionan que más del 70% refieren la presencia de miembro fantasma, por lo tanto se requiere establecer un manejo con un tratamiento farmacológico y psicológico.

En la parte medica, los fármacos ayudaran a modular la percepción y dolor si es que existe, esto es necesario dado a que el sistema nervioso integra las emociones, el pensamiento y la sensación ante la perdida física, teniendo como beneficios la disminución de síntomas. En el contexto psicológico, las emociones como el miedo, la ansiedad y el enojo puede provocar que la persona aumente su percepción o dolor del miembro amputado provocando que se incremente el uso de analgésicos, por eso es importante intervenir antes de la amputación si es posible, y para eso existen técnicas tradicionales como:

Respiración diafragmática. 

Técnicas de distracción. 

Técnicas de imaginaria (hacer que el paciente se imagine amputado). 

Reproducción de dibujos (el paciente se dibuja sin la extremidad). 


Sin embargo, en la actualidad existen algunos otras técnicas que son utilizadas como lo es la exposición gradual por medio de un ordenador (computadora, pantallas etc.) o técnicas de la realidad virtual e Internet, estas sirve para reproducir y manipular la situación de manera más “realista”, algunos autores como Gutiérrez Maldonado (2002) hace hincapié en la correspondencia entre las señales del sistema propioceptivo y las señales del medio ambiente que se ven alteradas en los entornos virtuales, lo que lleva a reorganizar el esquema corporal, esto es por que la exposición de la imagen del mismo paciente es de forma inmediata, permitiendo que las alteraciones preceptúales disminuyan, así modificando el esquema mental, el pensamiento y la reacción emocional asociada a cambios; esto puede evitar o disminuir los trastornos emocionales que se presentan en los pacientes que serán sometidos a una intervención quirúrgica donde perderán una extremidad.

Concluyendo así, que el miembro fantasma es una respuesta fisiológica pero que las alteraciones psicológicas como respuesta de ajuste a una nueva condición física influyen en el incremento o decremento de la percepción y ante las diversas técnicas para realizar la preparación mental o apoyo terapéutico, es muy importante tener en cuenta que el objetivo es fortalecer la enseñanza de estrategias de afrontamiento, reducir estados emocionales (ansiedad o depresión), la reestructuración cognoscitiva (modificación de pensamientos irracionales por racionales) y proporcionar a las personas afectados por este fenómeno una buena reincorporación familiar, social, en su vida cotidiana.

EL TRASTORNO POR CONVERSIÓN

El trastorno por conversión suele aparecer al final de la adolescencia o principio de la edad adulta. Se caracteriza por síntomas que afectan las funciones motoras o sensoriales, siendo necesario descartar la presencia de un trastorno neurológico o enfermedad médica.

Los síntomas no son simulados ni producidos intencionadamente, y suelen aparecer tras un acontecimiento estresante o un conflicto.

SÍNTOMAS O DÉFICIT MOTORES


Alteraciones de la coordinación y del equilibrio, parálisis o debilidad muscular localizada, afonía, dificultad para deglutir, sensación de nudo en la garganta y retención urinaria.


SÍNTOMAS O DÉFICIT SENSORIALES


Pérdida de sensibilidad táctil y dolorosa, ceguera, diplopía, sordera y alucinaciones. En ocasiones aparecen crisis o convulsiones.

Los síntomas o déficit motores típicamente observados son alteraciones de la coordinación y del equilibrio, parálisis o debilidad muscular localizada, afonía, dificultad para deglutir, sensación de nudo en la garganta y retención urinaria.

CÓMO SE DESARROLLA EL TRASTORNO DE CONVERSION

El inicio del trastorno de conversión puede ser gradual o aparecer de forma repentina. En la mayoría de los casos los síntomas son de poca duración, remitiendo en un período de 2 semanas, aunque algunos pacientes recaen durante el primer año.

Cuando se ha descartado la causa médica, hay que centrarse en que los síntomas se corresponden con la idea que el paciente tiene de la enfermedad. En muchas ocasiones estas personas muestran poca preocupación sobre los síntomas que muestran (belle indiference), o al contrario, adoptan una actitud histriónica.



trastorno por conversion
Hay que tener en cuenta que un paciente diagnosticado con un trastorno de conversión puede tener también algún tipo de enfermedad médica, neurológica o ser consumidor de sustancias, lo que hace más complejo el diagnóstico. Por otra parte hay que diferenciar este trastorno de otros trastornos somatoformos o trastornos psiquiátricos que presenten somatización y descartar un trastorno facticio o simulación.

Téngase además en cuenta que incluso el diagnóstico de un trastorno de conversión no tiene por que excluir un posible trastorno neurológico o enfermedad médica o por consumo de sustancias. Además de lo anteriormente señalado complica el diagnóstico la diferenciación con otros trastornos somatomorfos o procesos psiquiátricos que cursen con síntomas somáticos o de un posible trastorno facticio o simulación.

QUÉ EXPLICACIÓN DA LA PSICOLOGÍA A ESTE TRASTORNO


La hipótesis explicativa de este trastorno deriva en la somatización de procesos ansiosos que se quieren mantener alejados de la conciencia

SUBTIPOS DE TRASTORNO DE CONVERSIÓN 

Con síntoma o déficit motores. Cuando el trastorno se manifiesta con síntomas como alteración de la coordinación psicomotora y del equilibrio, parálisis o debilidad muscular localizada, dificultad para deglutir, sensación de «nudo en la garganta», afonía y retención urinaria. 


Con crisis o convulsiones. Cuando incluye crisis o convulsiones, con presencia de componente motor voluntario o sensorial. 

Con síntoma o déficit sensoriales. Este subtipo incluye síntomas como sensación de pérdida de la sensibilidad táctil y dolorosa, diplopía, ceguera, sordera y alucinaciones. 

De presentación mixta. Si hay síntomas de más de una categoría.

CRITERIOS DIAGNÓSTICOS TRASTORNO POR CONVERSIÓN

A. Uno o más síntomas o déficit que afectan las funciones motoras voluntarias o sensoriales y que sugieren una enfermedad neurológica o médica.

B. Se considera que los factores psicológicos están asociados al síntoma o al déficit debido a que el inicio o la exacerbación del cuadro vienen precedidos por conflictos u otros desencadenantes.

C. El síntoma o déficit no está producido intencionadamente y no es simulado (a diferencia de lo que ocurre en el trastorno facticio o en la simulación).

D. Tras un examen clínico adecuado, el síntoma o déficit no se explica por la presencia de una enfermedad médica, por los efectos directos de una sustancia o por un comportamiento o experiencia culturalmente normales.

E. El síntoma o déficit provoca malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral, o de otras áreas importantes de la actividad del sujeto, o requieren atención médica.


F. El síntoma o déficit no se limita a dolor o a disfunción sexual, no aparece exclusivamente en el transcurso de un trastorno de somatización y no se explica mejor por la presencia de otro trastorno mental.


Código basado en el tipo de síntoma o déficit:


.4 Con síntoma o déficit motor


.5 Con crisis y convulsiones


.6 Con síntoma o déficit sensorial


.7 De presentación mixta